domingo, 7 de noviembre de 2010

ForYourInformation


"Si las puertas de la percepción 
quedaran depuradas, 
todo se habría de mostrar al hombre 
tal cual es: infinito".

WILLIAM BLAKE



Bienvenidos sean aquellos que prenden su batecito, que mastican hongos, que hierven floripondio... 
Este texto es para ustedes.

Y también para los que van a Sargento y se emocionan cuando suena Light my fire y por ahí alguien dice "sí, pues, esta canción es de Dadors" y todos asienten, bien cultos musicales los nuevos chicos indie de hoy.

Mientras va sonando la canción y las niñas de dieciocho, cachimbitas, piden que les enciendan otro cigarro, lo que está tras bambalinas en este cruce de informaciónyeventos es tan genial como desconcertante, además de medio caleta. 

Lo que sucede es que The Doors toma su nombre de una de las ideas más trascendentes de William Blake, esa cita que compone el paratexto de este post:

'If the doors of perception were cleansed, everything would appear as it is - infinite".

¿INFINITOOOOOOOOOOOO?

Sí. Es algo más que el disco rayado repitiendo que la ignorancia es infinita y el conocimiento es limitado, ese que a todos nos enseñaron en el curso de Filosofía menosquebasiquísima del colegio. 

Porque la verdadera huevada es que, como humanos, vivimos sumamente limitados por nuestros propios sentidos. Si dejáramos de percibir el mundo a través de ellos, este aparecería en su forma real: según Blake, podríamos asir el infinito. Y lo mejor de todo es que lo encontraríamos en nosotros mismos, en nuestro mundo interior.

Ajá, ejé, ijí, OJÓ.

¿Y qué tiene que ver esto con las drogas? Buen punto.

Aldous Huxley tituliza la idea y, así como quien la comprueba a través del método científico, se mete su buen bite de peyotl. El peyotl es una raíz, un cactus que ya los antiguos indios de México masticaban en cantidades industriales. La veneraban como a una deidad, gracias a su ricoefecto. Años después las investigaciones que separaron el principio activo del peyotl - la mescalina - la presentaron como una de las drogas más distinguidas.

Así que Huxley, luego de ingerir su píldora, entra en un estado de conciencia alucinante; el mundo llega a él de una forma imposible de describir con el lenguaje limitado que manejamos. Aún así puso en un libro una buena aproximación de su experiencia. Dice que se deja de lado los juicios de valor, uno comienza a preocuparse por el significado profundo de las cosas, la intensidad de la existencia. Bastante chévere.



Seguramente Morrison y compañía - sabrá Dios qué se habrán metido - vivieron episodios similares al de Huxley, fuente de inspiración para componer música tan cool que, incluso hoy Y EN PERÚ, nos hace mover el esqueleto.

1 comentario:

  1. No he leido ese libro de Huxley pero recomiendo la novela Brave New World (o "un mundo feliz"). También mencionan el mescal y las drogas.

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